1. Homilías Dominicales

DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO
(24 de agosto de 2014)

MONICION INICIAL ———————

“Es domingo; la presencia/ de Cristo llena la casa”. Así reza la Iglesia en uno de sus himnos litúrgicos dominicales. La presencia de Cristo llena esta casa, este templo. La presencia del Señor es presencia activa. “Mi Padre trabaja y yo también trabajo” (Jn 5, 17), decía Jesús durante su vida terrena y lo dice con toda propiedad ahora que ya vive vida glorificada.

La obra que ahora realiza Jesús por deseo del Padre y bajo la dirección del Espíritu Santo es la celebración de su Misterio Pascual. Misterio que llena de gracia el templo y la historia humana en este domingo, el XXI del Tiempo Ordinario, cuando ya el mes de agosto se encamina hacia su final.

Dejemos que la gracia de Cristo llene también nuestro corazón. El Señor nos mire ahora con bondad y misericordia para que nuestro corazón se ablande y se humille y estemos así en condiciones de participar fructuosamente en la celebración de su sagrado Misterio Pascual.
HOMILÍA ————————————-

“Eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo” (Mt 16, 17). Jesús se llevó a los discípulos allá lejos, a la zona más septentrional de Tierra Santa, a la región de Cesarea de Filipo, en las estribaciones del Hermón. Y allí les sometió a un examen, una especie de evaluación para ver cómo iban las cosas. Les hizo una prueba teórica para comprobar si iban asimilando la verdad de quién era y a qué había venido. Las pruebas y las comprobaciones son necesarias para ver cómo está realmente nuestro nivel de virtud. Esta escena del Hermón es la mejor pagina para entender lo que es la abnegación cristiana: un nuevo modo de ver las cosas, una nueva mente, un nuevo corazón.

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Un nuevo modo de ver las cosas, en primer lugar. Hay dos modos de ver la realidad: el modo humano (siempre parcial y fragmentario) o el modo divino (modo completo y acabado). San Pedro, con las luces recibidas de lo alto, ve la grandiosa realidad del misterio de Cristo en su totalidad y en su sentido último. El apóstol ha dejado de ver las cosas al modo humano, es decir, ha superado su modo de ver, se ha abnegado o negado a sí mismo, para verlo todo como lo ve Dios.

Una nueva mente, en segundo lugar. La abnegación cristiana no es destrucción, sino mejora. No es privarse de razón sino purificar y ensanchar la razón. Cuando San Pablo les dice a los fieles de Corinto que procuren que se forme en ellos “la mente de Cristo” (1Cor 2, 16), sabe que van a salir ganando. Les invita a la abnegación de la mente. La sustitución de su propio modo de pensar por el modo de pensar de Cristo, va a ser para ellos una ganancia.

Un nuevo corazón, en tercer lugar. La abnegación cristiana en realidad más que negar, afirma. El corazón abnegado es aquel que deja atrás los modos bajos de amar para asimilar los modos de amar del Corazón de Cristo. Cuando San Pablo les dice a los fieles de Filipos que tengan “los mismos sentimientos que tuvo Cristo” (Flp 2, 2), esto no va a significar pérdida de capacidad afectiva o caritativa, sino que ésta va a quedar purificada y mejorada.

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Terminamos ya, queridos hermanos. A la puertas del año teresiano, venimos concluyendo nuestras homilías con una frase de las Moradas; tomamos hoy la que escribe en las Terceras: “¡Pruébanos, tú, Señor, que sabes las verdades, para que nos conozcamos!” (3M 1, 9). Todo sea para gloria del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
PRECES ———————–
(Para añadir a las cuatro habituales o para sustituir a una de las cuatro habituales)

Pedimos por todos los veraneantes que en los próximos días finales de agosto regresarán, tras las vacaciones, a sus lugares habituales de residencia. El Señor les conceda un viaje de regreso sereno y seguro y los bendiga y guarde con su paz. Roguemos al Señor.
AVISOS FINALES ——————–

La semana cristiana que hoy comienza, la XXI del Tiempo Ordinario, trae consigo algunas celebraciones destacadas que vamos a anticipar:

El martes, día 26, haremos memoria de Santa Teresa Jornal, la fundadora de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y patrona de la Ancianidad. Tendremos muy presentes a la comunidad de Hermanitas que atienden en nuestra ciudad la Residencia de Ancianos “Don Saturnino López Novoa”, que próximamente será beatificado.

El miércoles, día 27, haremos memoria de Santa Mónica, ejemplo eminente de madre cristiana.

El jueves, día 28, haremos memoria de su hijo San Agustín, el inquieto buscador de Dios, que al final, aunque un poco tarde, le encontró, aunque nunca es tarde si la dicha es buena, como en este caso.

El viernes, día 29, haremos memoria del martirio de San Juan Bautista, anuncia, presagio y prefiguración del martirio del Señor.

Sea para todos esta semana, la XXI del Tiempo Ordinario, una semana llena de gozo, de gracia y de paz.

 Padre Alejo Navarro. 19250 SIGÜENZA. Guadalajara. ESPAÑA.

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DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO
(17 de agosto de 2014)

MONICIÓN INTRODUCTORIA ————–

Jesucristo, “el que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que camina entre los siete candeleros de oro” (Ap 2, 1) como dice el libro del Apocalipsis, celebra aquí y ahora, para gloria del Padre y salvación de la humanidad, su Misterio Pascual: su muerte redentora, su sepultura fecunda y su resurrección gloriosa.

Celebra su Misterio en este Domingo XX del Tiempo Ordinario, en el centro y mitad del caluroso mes de agosto, en el centro y mitad del verano de 2014.

Ocupe también el Misterio Pascual del Señor el centro y mitad de nuestra vida, el lugar más determinante de nuestro corazón. La centralidad de este Misterio en el que nos disponemos a participar demanda de nosotros unas buenas actitudes y disposiciones: disposición de pureza, disposición de humildad. En estos primeros momentos de la celebración le pedimos al Señor que tenga compasión de nosotros, que nos reconocemos pecadores y deseamos participar con fruto en esta celebración.

 

HOMILIA ———————–

“Mujer, ¡qué grande es tu fe!” (Mt 15, 28). Frente a los reproches que en varias ocasiones dirige Jesús a sus discípulos por su falta de fe o por la debilidad de su fe, aquí tenemos el elogio que hace Jesús de la fe de esta mujer cananea. Se trata de una mujer nativa de aquellos territorios en los que se había asentado en el pasado el pueblo elegido, pero que no pertenecía al pueblo elegido. Jesús alaba la grandeza de su fe. La grandeza de la fe tiene estas tres manifestaciones: atracción universal, audacia ponderada y perseverancia confiada.

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Atracción universal. Primera manifestación de la grandeza de la fe. La fe salta todas las barreras. Una mujer, extranjera, con grave carencia familiar… Circunstancias humanas que parecen justificar el alejamiento de Jesús. Y sin embargo, ella se acerca. Cristianos probados, perseguidos, despojados… Y sin embargo, la fe hace que se sientan irresistiblemente atraídos por Jesús. Ninguna circunstancia humana es capaz de apartar de Jesús al hombre de fe; al contrario, le une cada vez más a Él. ¡De las presiones humanas que quieren apartarnos de ti, líbranos, Señor!

Audacia ponderada. Segunda manifestación de la grandeza de la fe. El hombre de fe razona y lleva su razonamiento hasta las últimas consecuencias, hasta la audacia. El acto de fe es racional, sano, ponderado. La mujer piensa ponderadamente y así lo dice que en una casa hay pan para todos, hasta para los perros; por tanto, en esta gran casa de Dios hay gracia y santidad para todos. Hay gracia y santidad para mí. ¡De la falta de audacia ponderada, líbranos, Señor!

Perseverancia confiada. Tercera manifestación de la grandeza de la fe. Las cosas no salen a la primera, pero salen. Todo ha de llegar a suficiente tiempo y número y sazón. En la vida espiritual, resistir es vencer. Si las virtudes no se elaboran en un instante es para que así sean más sólidas y consistentes y para que luego las valoremos más y mejor. ¡De la impaciencia y de la falta de perseverancia, líbranos, Señor!

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Terminamos ya, queridos hermanos. A las puertas del año teresiano concluimos con una frase tomada de las Moradas; la de hoy está tomada de las Segundas: “Toda la pretensión de quien comienza oración… ha de ser trabajar y determinarse y disponerse con cuantas diligencias pueda a hacer su voluntad conformar con la de Dios” (2M 1, 8). Todo sea para gloria del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
ORACIÓN DE LOS FIELES ———————–
(Para añadir a las cuatro peticiones habituales o para sustituir a una de las cuatro peticiones habituales)

Por el Papa Francisco, peregrino en Korea, y por los jóvenes que con él se han encontrado, para que la luz de Cristo, que llega de Oriente, brille intensa y radiante e ilumine a los nuevos creyentes y, por ellos, a toda la humanidad. Roguemos al Señor.
AVISOS FINALES —————————————-

La semana cristiana que hoy se inicia, la vigésima del Tiempo Ordinario, trae consigo algunas fechas destacadas que vamos a anticipar:

El día 20, miércoles, celebraremos la memoria de San Bernardo, abad y doctor de la Iglesia, el hombre que recorrió una y otra vez Europa para restablecer la paz y la unidad e iluminó a toda la Iglesia con sus escritos y sus sabias exhortaciones, hasta que descansó en el Señor en el año 1153.

El día 21, jueves, haremos memoria de San Pio X, el papa que a comienzos del siglo XX se propuso como programa de gobierno recapitular todo en Cristo, el Papa que promovió entre los fieles la vida cristiana con la participación en la Eucaristía, la dignidad de la sagrada liturgia y la integridad de la doctrina. Murió el día 20 de agosto del año 1914

Deseamos que los veraneantes sigan disfrutando de unas apacibles vacaciones, que los trabajadores de la restauración y del sector servicios vayan percibiendo una satisfactoria rentabilidad en sus negocios y que los agricultores hayan concluido con bien sus trabajos de recolección.

Sea para todos nosotros esta semana, la vigésima del Tiempo Ordinario, una semana llena de gozo y de gracia.

Padre Alejo Navarro. 1920 SIGÜENZA. Guadalajara. ESPAÑA.

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